Experiencias con identidad propia
Cada propuesta tiene descripción, duración, aforo y ventana horaria para aparecer donde toca.
El enoturismo necesita algo más que un calendario genérico. Clockia organiza experiencias con aforo, duración y franjas horarias para que cada reserva entre donde debe entrar.
Una visita premium no se vende igual que una cata corta, un maridaje o una actividad privada. Por eso la lógica pública se apoya en experiencias reales y no en huecos genéricos.
Cada propuesta tiene descripción, duración, aforo y ventana horaria para aparecer donde toca.
La reserva solo se ofrece si la capacidad restante cubre al grupo que quiere venir.
Puedes cerrar una experiencia en una o varias franjas sin desmontar todo el resto de la operativa.
La disponibilidad deja de depender de revisar mensajes, llamadas y calendarios cruzados. El frontal público muestra justo lo que el equipo está dispuesto a vender ese día.
Clockia encaja con la forma en la que una bodega organiza su semana y da flexibilidad para convivir con actividades recurrentes, eventos especiales y cierres puntuales.
Descripción, duración, aforo y horarios de inicio y fin.
El sistema calcula qué días y horas se pueden enseñar al visitante.
Una experiencia concreta puede cerrarse por mantenimiento, eventos o capacidad interna.
Calendario y chatbot usan la misma disponibilidad para confirmar la mejor opción.
El visitante entiende mejor la experiencia y tu equipo gestiona con más tranquilidad qué se puede vender en cada franja.